En relación con la datación de esta obra, no puede dudarse de que el consenso ha sido casi unánime en las últimas décadas. Generalmente, los críticos conservadores la sitúan a finales del s. I o inicios del s. II, mientras que los radicales, como Baur, la situaban hacia el 170 d. de C. Uno de los argumentos utilizados como justificación de esta postura era leer – bastante disparatadamente - en Jn 5, 43 una referencia a la rebelión de Bar Kojba. El factor determinante para refutar esta datación tan tardía fue el descubrimiento en Egipto del p 52, perteneciente a la última década del s. I o primera del s. II, donde aparece escrito un fragmento de Juan. Esto situa la fecha de redacción en torno al 90-100 d. de C. como máximo. Pese a todo, creemos que existen razones poderosas para situar la redacción del Evangelio en una fecha todavía anterior.
Ya C. H. Dodd pese a seguir la corriente de datar la obra entre el 90 y el 100, atribuyéndola a un autor situado en Éfeso, reconoció que el contexto del Evangelio se halla relacionado con circustancias "presentes en Judea antes del año 70 d. de C., y no más tarde, ni en otro lugar". Precisamente por ello, no dudó en afirmar que la obra resulta "difícilmente inteligible” [2]fuera de un contexto puramente judío anterior a la destrucción del Templo e incluso a la rebelión del 66 d. de C. Pese a estas conclusiones, C. H. Dodd se aferró a la tesis de que Jn 4, 53 era una referencia a la misión gentil y de que el Testimonio de Juan recordaba la situación en Èfeso en Hch 18, 24-19, 7. Ambos extremos, aún en el supuesto, bastante dudoso, de ser correctos no obligan, sin embargo, a fechar Juan después del 70 d. de C. De hecho, la misión entre los gentiles fue asimismo previa al 66 d. de C., y, en cuanto a la noticia de Hch 18 y 19 también va referida a sucesos acontecidos también antes del 66 d. de C.
Por añadidura, existen, en nuestra opinión, circunstancias que obligan a pensar en una redacción final del Evangelio antes del 70 d. de C. De ellas hablaremos en la próxima entrega.
CONTINUARÁ
[2] C. H. Dodd, Oc, pgs. 311ss; 332 ss y 412 ss



